Mensaje en botella por naufragio V

Mensaje en botella por naufragio V
y verte volver y golpear mi puerta con ahínco
bajo un recalcitrante sol de primavera sin lluvias
furiosa como surgida de un enjambre
mis almohadas me gritan que te abra,
abro y al entrar te desmoronas al pie del edificio
como un tahúr sin el último cimiento del castillo de barajas
y yo deseando un cuchillo expansivo
que abra sus alas en mi corazón
y me diga un buenas tardes
con la mirada de un vendedor de sorteos
el diablo con sus ojos burocráticos
el mal de amores como una maqueta de muerte
en souvenir de aeropuerto

Mensaje en botella por naufragio IV

Mensaje en botella por naufragio IV
(…) me dijo que me odiaba
secando sus lágrimas con un ventilador
saliva, sabia y sangre hasta encerrarse en un puño de arena
y sus besos como ladrillos se rompieron en insultos
en espejismos que alguna vez palpitaron en la carne
medusa de eco que se ha quedado a mirarme a los ojos
en un zumbido eterno que se incrementa
como el de una locomotora que viene a abrazarnos
entre muerte y oxido a nosotros los maniquíes que huyen
¿cómo imaginar la sombra de un tren a distancia
en el olvido de un pueblo en la luna?
¿yo que no soy capaz de emular un amor sin nombrarte?
para morirse hay que saber un par de cosas

Cernudez

cernudez
cantar de caverna los
besos
en la cernudez de la
mañana
si nos naufragan los barcos
¡hagamos una isla de agua
y aplaudimos!
hoy la fábrica de soles dio
un fosforo
gastémoslo