muchacha sencilla que visita a un poeta

muchacha sencilla que visita a un poeta

Se va la muchacha de la casa del poeta,

dos días después escucho su perorata

de monaguilla desautorizada

y docencia de vida candorosa

en un café del centro.

Está totalmente loca por este sujeto,

y creo que yo también,

un tipo bajito según cuenta

con enormes gafas circulares

y una crecida barba fuliginosa

que le llega hasta los hombros.

Llegó un miércoles de ceniza a su casa

y el la recibe con una cruz de betún en la frente,

pide que se quite los tacones

y se desnude por completo

pero se deje la bisutería encima.

Ella, caminó en medio

de un interminable deshuesadero de libros,

cogió uno de un tal Albrecht von Haller

y al abrirlo una cola de ratón

separaba un capítulo del otro,

habían gráficas, rayones inconfesables,

dibujos fálicos, pisadas de mastodontes

con tinta china en algunas páginas.

 

Platica que miró

artefactos completamente extraños,

por ejemplo un vidrio estrellado sujeto

por un mechón de cabellos larguísimos

y el poeta dijo que en realidad

era un monóculo de unicornio,

o una botella de vino rellena con ojos de sapos

y el aseguró que en realidad era

un antiguo satélite ruso con vistas apuntando

a todo Estados Unidos.

Miró algunas pinturas

y una de ellas se llamaba

“el aullido sordomudo

bebiendo de un esfínter

nuclear”

y la imagen

era la de una chimenea

de Chernoville alzada

por una colmena de abejas

con cabezas de labios entre abiertos,

 

anduvo desnuda,

paseando por la casa

sorteando las curvas femeninas

por los peligrosos salientes libros

y trozos de antigüedades oxidadas,

con ese escurrir fino de puntillas

que la mujer instala

a cortos tintineos fecundantes

que van de un paso a otro

poniendo sus agarraderas

en las manos centinelas de la lujuria

haciendo con las nalgas hermosos buches diagonales

buscando los senos observar cualquier detalle

con su pupila de mirada horizontal

que todo lo alimenta en ese amamantar

de universos que de la mujer cuelga

mientras el preparaba

un germen brebaje

con olor a azucenas

y tierra de lluvia,

 

el dijo; es saliva de tecolotes

con relleno de rosas,

ella quedó detenida

en el marco de una puerta desmontada,

escuchando y obedeciendo

y los gatos se pegaban

a sus rodillas desnudas,

y el poeta caminó hasta ella

con el fuerte zumbido de la infusión

hirviendo en la parrilla,

le tomo con ambas manos

los senos

y con un fuerte beso la apartó

de su camino como empujándola

para despejar luego de papeles una mesa conjunta

y cargarla hasta posarla

tendida en la tabla de mezquite

y tres gatos fugaron despavoridos,

derramó intencionalmente el cabello

de la hembra en toda el área

y entonces besó cada uno de los pliegues,

los nodos, las piezas que se sueldan

unas a otras con engrudo de arco iris

y espasmos de auroras boreales,

luego,

a los lunares les apodaba

con nombres de metales raros

sin separar el beso de la carne

y la volteó y mordió la espalda

duramente hasta llegar el centro

de todo e introducir su lengua

por el agujero negro que todo lo succiona

y un gemido de mujer desdobló

los pasillos del viejo edificio funcionalista

como un golpe de tambor inaplazable

como un rodillo de alfombra arrojado

al desesperado desdobles férreo

como un cohetón de feria disparado a destiempo

como un rugido de volcán en la jungla

como un suspiro esquizofrénico

que se transforma gradualmente en alarido.

Y así, la iba girando con sus manos

en un trompo de traslación

y en cada giro la penetraba por donde podía

ella, en los cortos pero repetidos espasmos

de placer y dolor giraba como una bailarina croata

simulando una danza de taladro que busca pisar

el centro de la tierra de golpe

totalmente dócil, deshonrada de sudor

saliva, sangre, semen, uñas, dientes

sucia, descabellada, fragmentada

hecha barro y hierva y lagrimas,

feliz

 

al vestirse ella para marchar

el poeta le susurró de costado:

llévate un océano de subvenir

para repartir con tu gente

cantando la pelota su redondo

nudo de pezón flotante,

 

y le obsequió un globo

relleno de agua

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s