Tu cabello era de un negro flamenco

Tu cabello era de un negro flamenco
Varias noches desde mi cuarto,
en el barco encallado
en la esquina del mundo

cubrías tus hombros
desnudos
con un tejido blanco de felpa

luego lo soltabas
cuando las velas perdían los ojos

y el encaje de caricia
en cada uno de los detalles
de tu piel blanca al descubierto

vestido de luces claras,
tapiz de fantasmas de bocas,
mapa de partituras autistas que silban
los bemoles desafinados de la locura.

Tu desnudez abriga ambos polos
todo lo resume: la glaciación,
la caída de los Babilónicos,
la muerte de Matusalén

si uno mira con atención
cómo se alinean ciertos lunares
podría pregonar el fin
de todo.

Giras y escapas, y el cabello rosa
tu cintura

y se agitan los hilos,
como la música de un millón de cuerdas
es tu cabello
al oscilar bruscamente de un lado al otro

un cabello tan negro,
pero no un negro triste
sino un negro pálido
un negro flamenco
con una luminosidad de dentro
hacia afuera,
de un signo zodiacal fluorescente
pero negro,
como el que desprende la sombra de las
rocas de la playa,
es decir ese negror que sabe
a sosegado como el de una coca cola.

Esa muerte dulce de gangrena diabética,
cuerda floja tangencial del agujero negro,
saliva hidráulica que silencia el grito de la lava
que llaman amor.

Anuncios

Un pensamiento en “Tu cabello era de un negro flamenco

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s