John Mayal

Sígueme en Facebook: http://www.facebook.com/#!/cesar.sanchezazueta.9

Tu piel se escurre por mis manos

Como arena,

Y mis dedos desesperados

Toman más del suelo

Queriendo llevarse toda

En los bolsillos.

John Mayal canta un triste blues

En la radio

Y sonreímos con los labios chocando,

Suave asemejando pequeñas olas de lago

Contra la rivera.

Tú te estremeces como perca

Tomando sol a orillas del Nilo,

Y tus pechos en la sombra

Anidan a un gato

Que da brincos desolados

Andando en círculos

Y robándonos algo de ropa,

Otras prendas se pierden en el mar

Como viejos barcos oxidados

Que ayer encallaron

En el olvido

Y hoy asemejan museos.

De repente escapas

Y corres desnuda por

El apartamento.

Yo voy tras de ti

Siendo un toro

Con la cola en llamas.

Tus nalgas, tus piernas

Tu cabello se derrama

Y se mezclan con el vino

Sudor, semen, sangre

Y ese sabor a primavera

Con aceitunas.

Duramos horas

Antes de consumirnos

Por el fuego

Y al resucitar

Te veo caer

Por ambos lados

De la cama

Como una porción

De aceite

En el estacionamiento.

Y John Mayal

Es silenciado por

El himno nacional.

México se incendia

Sígueme en Facebook: http://www.facebook.com/#!/cesar.sanchezazueta.9
Mira el video de este poema: http://youtu.be/1dQxMQo09WQ

Se respira en las calles

El vaho de las llamas,

Sudando incansables

Gotas de monómero

Congelado.

La gente saca

Grandes barricas

Repletas de sangre

De las cocinas y los porches,

Y con sus manos hechas de peltre

La arrojan a las alcantarillas.

Hay lluvia acida con balas,

Minas explosivas que asemejan

Muñecas chinas de trapo,

Moscas fumando hachís en las esquinas

Biblias sumergidas en caldo de tripa

A fuego bajo.

México se incendia.

Y la gente sale a la calle

A perderse en la neblina

Como tímidos gatos.

Y las quinceañeras se levantan

Las enaguas mostrando su

Esquelético nido de larvas

A los beodos viejos silbantes

Y la luna le da la espalda al mar

Y las olas le cantan canciones de olvido

A la madrugada.

Y los lacandones encienden sus viejas pipas

Con napalm.

La mujer de los ojos marrón

Mira el video de este poema: http://youtu.be/sXektG9wi48
Sígueme en Facebook http://www.facebook.com/#!/cesar.sanchezazueta.9

Anoche soñé

Que almacenaba

Una bala en mi cabeza.

Sentía un gran hoyo

En la frente

En un sucio cuarto

De hospital a plena

Luz de la tarde.

Agonizaba como una gaviota

En medio de un derrame

De crudo en la costa.

Estaba tan triste

Que dolía sonreír.

A mi lado había

Algunos conocidos

Acostados

Haciéndome compañía.

De repente

Tras la cortina de las lágrimas

Vi una extraña mujer

Llegar, tocar mi rostro

Y recostarse junto a mí.

Enseguida exigí que nadie

La tocara.

Era una hermosa morena

De ojos marrón y gordos labios

Húmedos.

Ella y su pequeño hijo

Me dijeron que me tranquilizara.

Me acerqué hasta su boca

Y bajo las sabanas la besé

Abrazando su carnoso

Cuerpo desnudo.

Al despertar solo tenia

Lagrimas en los ojos

Duré algunos minutos despierto,

Froté mi frente algunos segundos

Bebí agua y volví a dormir.

Pantaletas malvas

Sígueme en Facebook http://www.facebook.com/#!/cesar.sanchezazueta.9

Mira el video de este poema: http://youtu.be/9DghtBfT8B8

Expiatorio, trigo y zona piel.

Sentados en el metrobus,

Ya sin los cigarros encendidos

Al filo de la tele.

Ya sin el humo pintando

La habitación y

Ya sin los vasos

Apoyados a la orilla

De tu ventana servidos de brandy

Y de hielo.

Ya sin tus prendas

Esparcidas por el piso

Como satélites abandonados

A su suerte.

Ya sin los charcos de seda

Y los cisnes brincoteando

Con su mirada de maniquí

En los azulejos del baño.

Sin la segunda noche

Cuando Bajamos un colchón al piso

Y entre faros aviones

Y calles

Sonreíamos buscando

Trilladamente

Estrellas fugases

Por el diáfano

De las tímidas ventanas.

Ya sin las taquerías

Y las danzas gitanas

De los nativos en las orugas.

Sin los genitales colgando

De tu juguete de trapo,

Los cines atestados,

Las ruidosas palomitas.

Y el beso justo

Cuando shrek extraña

Ser un hijo de puta.

Las plazas, los hoteles

Los callejones.

Los bares atestados

De adolescentes.

León es tan feo

Como una mosca

Buceando en una flema.

Pero no si Daniela

Sonríe por los pasillos

Con sus románticas

Pantaletas malvas.

El capitán Morgan

Y el rojo de las tecates

Nos desfiguran y nos exprimen

Las últimas verdades.

Expiatorio, trigo y zona piel.

En el autobús

Los fantasmas

Nos enseñan los dientes.

Nos miran los gatos

Madrugadores

Que levitan cerca de

Los autos

Cuando el sol cae

Y rosa sus cráneos

Con su nada

incandescente.

Ya sin el lacayo

Del torero

Y el sexo frío

En el tendido

De una plaza

De pueblo.

Ya sin todas

Mis putas

Ya sin todos tus ingleses.

En un billar un rockero

Nos cuelga

Aburridos motes

De enamorados.

Y me derrotas

Cuando mi errante bola

Ocho

Entra en la buchaca

De tus ebrios mirones.

Ya sin la lluvia

Persiguiéndonos

Por las calles

Con sus pálidas

Nubes tristes

Ya sin la cara trillada

Del amor, mostrándonos

Sus estúpidos cachorros

Cálidos bañados en miel.

Expiatorio, trigo y zona piel.

Cambiando de tema

-¡Bajo en la central!

Y

Creo que te quiero.

Evelin

Que el verdugo de tu juventud
sepa leer en braille tus poros.

Que se cuelgue el sombrero
en los muros que emergimos
tus corazones desvencijados.

Y que no sea el típico rabielo
ruinoso que llena las copas
de espejismos centelleantes.

Que se te otorgue
el alias de Venus
al son de un eclipse
justo Cuando el sol le dé
la espalda a la luna
para que ésta con sus celos
de virgen
no enmudezca los cascabeles
de tus caderas.

Que se deshiele el confiscado
invierno y nos otorgue
rocas para llenarte
en primavera de whisky.

Y brindemos por ti,
como caballeros.
como tus amantes
secretos.

Los murciélagos poliglotas

Mira el video de este poema: http://youtu.be/7_T3Bg2dY6c
Sígueme en Facebook http://www.facebook.com/#!/cesar.sanchezazueta.9

Y ahí están.

Los bosques de cabello

Perdidos en almohadas.

Ahí están

Las caderas acaneladas

Que asientan

Las olas de las

Sabanas usadas.

Ahí esta

Un par de piernas

Que se abre como candado

Seducido por aceites y lágrimas

De vino en los besos.

Se abren al milagro,

Al retintín de las reticencias

Tan enmudecidas.

Se abre el fortín

A los conquistadores

Y unos pechos son agua

Que se mezcla

Con vinagre y nácar.

Y ahí esta la neblina espesa

Que cega navegantes,

Que reduce el barlovento a cenizas.

Algunos le llaman amor

Para mi es simple oscuridad

Donde anidan

Hermosos murciélagos

Poliglotas

Los fantasmas

La ciudad está llena de fantasmas,

De demonios anfibios

Que surgen de los charcos.

Se esconden bajo los adoquines

Violando a los insectos

Por los ojos.

Seres enamorados de heridas punzantes,

Que viajan en las alas de las palomas,

Y como lunas inmóviles se desgajan.

Caen como balas en los pantanos

Y despiertan del fango

Como momias

Inmortales del recuerdo.

Y así andan por las calles,

Gimiendo preguntas

Y escupiéndote a la cara

Azules cicatrices.

Mi fantasma anda por ahí

Paseando en las aceras

Con un vestido blanco

Y detalles en rojo,

Una larga cabellera purpura

Y unos hermosos labios de terciopelo.

Es un hermoso ejemplar

De hembra blanca

De piernas fuertes

De cabello azabache ondulado.

Llena de piel sonriente.

Nada más parecido a un mosaico

De hojas otoñales.

Ojos que al reír

Lubrican el viento

Como la luna que

Rocía con su polvo

La noche.

Ese es mi fantasma.

Se sienta en los cafés,

Pide un capuchino

Y al cruzar las piernas

Me clava su mirada

Como dos cuchillos inexcusables.

La veo en los cines,

Las librerías, la tapa de un Cd,

Las rimas de Apollinaire,

La ruidosa cumbia del taxista,

Los monumentos, las formas

Orgánicas de las nubes

Las rodillas del cerro del muerto.

Mi fantasma es una flor

Con pétalos de clavos

De tendencia cubista

De tal manera, que por donde la veas.

Te lastima.